Cómo reclamar a una compañía de seguros

Cómo reclamar a una compañía de seguros 1


La relación con una aseguradora es algo muy habitual. Casi ineludible. De hecho, es obligatorio tener pólizas que cubran el coche. Otras son muy necesarias, como las de hogar, salud o viajes. Como en todas las relaciones, en estas también surgen conflictos. Para solucionarlos, es normal que haya que acudir a abogados seguros.

Cuando surge un problema, el primer paso es leer la póliza con detalle, tras eso el cliente sabrá a qué atenerse. A partir de ahí, llega el momento de presentar la reclamación y son varias las opciones.

Vías para reclamar a una compañía de seguros

El primer paso es hablar con la aseguradora y explicar cuál es el problema. Lo ideal es contactar con la misma persona con la que se contrató la póliza. Si es imposible llegar a un acuerdo, empieza el proceso de reclamación y de contratación de abogados online especialistas.

Defensor del Asegurado

Cada compañía tiene el suyo, aunque trabajan de forma independiente. El método de actuación consiste en presentar la reclamación por escrito, ya sea por correo certificado, burofax o cualquier otro sistema que permita obtener un comprobante. En dicho documento deben aparecer los datos personales del demandante y el motivo de la queja. El Defensor del Abogado tiene hasta dos meses para pronunciarse. Sus decisiones tienen carácter obligatorio para la aseguradora, pero no para el cliente. Por eso, si la decisión no satisface a este, puede continuar su reclamación por otras vías.

El siguiente paso sería recurrir a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, regulada por el Real Decreto 303/204 de 20 de febrero. Su misión es asesorar durante el proceso y tramitar las quejas, reclamaciones y consultas. Tiene 6 meses para contestar y su respuesta no es vinculante, por lo que la aseguradora no tiene que cumplirla. Si el cliente no está satisfecho, debe recorrer el camino de la vía arbitral o judicial.

Vía arbitral o judicial

La vía arbitral es una opción para evitar todos los costes de un proceso judicial. Consiste en presentar una solicitud por escrito ante tres entidades: oficina de atención al consumidor, asociaciones de consumidores adheridas al sistema arbitral y Junta Arbitral Regional de Consumo.

La vía judicial es el último paso. Consiste en reclamar ante los Tribunales de Justicia y que sean los jueces los que resuelvan la disputa. Su respuesta es vinculante y no se puede negociar.

Resolver un conflicto con una aseguradora siempre es una situación incómoda, que generalmente acaba en juicio. Por eso, es importante asesorarse correctamente con profesionales expertos.

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