
Muchas veces no tenemos en cuenta el factor viento para cierta parte de los productores agropecuarios.
Pues, las producciones frutícolas sufren grandes daños cuando los vientos azotan sus tierras y en ciertos casos se llega a perder el total de la producción.
Cuando el fruto se cae de la rama no sirve para comercializarse y los que quedan prendidos son muy dañados, por lo que baja su precio de venta.
La Asociación de Empresarios Forestales del Alto Aragón (ASAJA), ha pedido que las aseguradoras tengan más presenta los daños del viento en sus pólizas.
Desde el seno de ASAJA creen que las franquicias son elevadas, pero dejan desprotegido en cierta forma al agricultor, ya que aunque sea afectado, en muchos casos no va a ser indemnizado.
