Características de un coche que hacen encarecer su seguro

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El precio del seguro de coche depende de muchos factores: de las coberturas que se quieran incluir, del modo de conducción, la experiencia y la edad de los conductores y de las características del vehículo.

A continuación os comentamos algunas características referidas al vehículo que se tienen muy en cuenta para establecer el precio del seguro.

Año de matriculación

No es una característica mecánica del vehículo podemos decir, pero se trata de una circunstancia que también afecta en el precio del vehículo. Un coche de mayor antigüedad tiene asociado un precio de seguro menor que un coche de matriculación reciente.

Marca, modelo y tipo de vehículo

Entre los factores internos del propio vehículo que más inciden en el precio del seguro están la potencia y el tipo de combustible.

Un vehículo con mayor cilindrada tiene un seguro más alto. Igual ocurre con los vehículos diesel, que por su nivel de emisiones de gases y la contaminación, sus usuarios han de pagar un seguro más caro.

En cuanto al tipo de automóvil, cuanto más grande sea y más plazas disponga, mayor será también el precio a pagar, porque hay más gentes a las que proteger.

Extras del coche

Los accesorios también se tienen en cuenta a la hora de calcular el precio del seguro: llantas de aleación, faros de xenón, tapicería de cuero, un equipo de música potente, techo panorámico, sistema navegador…Todos estos accesorios encarecen el precio final del vehículo, y también el precio del seguro.

Aunque hasta hace poco existía la creencia de que el color influía de manera negativa, ya que había colores que se consideraban agresivos, como el rojo, el negro o el amarillo, en la actualidad da igual el color del coche. Muchas compañías aseguradoras ni preguntan por ese detalle.

Zona de circulación

Es otra de las características que no dependen directamente del vehículo, sino de por dónde circule. Las compañías “penalizan” con seguros más caros a aquellos conductores que circulen por zonas con mayor índice de siniestralidad. Conducir a diario por una gran ciudad es más peligroso que hacerlo por zonas menos habitadas y con menor número de vehículos.

Lugar de estacionamiento

Como ocurre con el caso anterior, no depende del coche, sino del lugar donde se estaciona. Si el coche “duerme” en un garaje, las posibilidades de robo son menores que si lo hace en la calle. La prima en el caso de estacionar el coche en la calle es más cara.

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