
Los hospitales y clínicas médicas de los Estados Unidos poseen los mejores servicios de asistencias para sus clientes, pero en el caso de no contar con un seguro médico es prácticamente inaccesible para las personas.
Un 15% de los estadounidenses no poseen un seguro médico, lo que implica un total de 46 millones de personas que si llegan a sufrir un accidente pueden terminar muriéndose por no recibir la asistencia indicada.
Por ello, se ha formado una fuerte disputa entre Obama y las aseguradoras, las cuales parecen ganar la batalla ya que dominan al 85% restante de la población. Lo concreto es que, la salud ya no parece ser una necesidad de todas las personas, sino de aquellas que pueden pagarla.
